Crónica de un empate
En la primera hora del encuentro el Pulcela fue superior al Alcorcón. Con su habitual ímpetu, dejó al Alcorcón totalmente a merced de sus combinaciones.
En una pared con Javi Guerra marcó el 0-1 antes del descanso y en la reanudación, en el minuto 61, volvió a asociarse en el área pequeña con el malagueño y clavó el 0-2.
El Alcorcón, como si de repente hubiera despertado, metió al Real Valladolid en su área. Sus llegadas fueron constantes y el gol alfarero se veía venir. El resto ya lo conocemos…
En otras palabras, al Pucela solo le sirve ganar al Guadalajara y esperar. Nada más que hacer. Tan sólo no perder la esperanza: hasta el rabo, todo es toro. Y seguir animando.
