Los grandes jugadores y los grandes equipos se revelan siempre en los acontecimientos de gran exigencia. Éste es el caso de nuestra Selección, la única que ha enlazado Eurocopa-Mundial-Eurocopa, un equipo que va más allá del triunfo. En Kiev lo confirmó para siempre, con la tercera foto de Íker Casillas en el cielo. Es el éxito de un grupo que lo tiene todo.
Y, precisamente, en el partido más importante hizo su mejor juego. Superó ampliamente a Italia que, salvo al principio del primer tiempo cuando reaccionó después de encajar el primer gol, se vio desbordada en todos los sentidos. España se adueñó del partido. El resultado lo confirma: un incomparable 4:0
A parte del juego impecable de los jugadores, sus declaraciones prudentes y comedidas, cabe destacar la envidiable sensatez y tranquilidad manifestada de Del Bosque. La selección se ha ganado la copa dentro y fuera de la cancha. Por cierto, las críticas y comentarios sabiondos se quedarán ahí, donde está su verdadero lugar- en el olvido.
Si se juega bien y encima se gana, todas las críticas sin fundamento pierden importancia si alguna vez la tuvieran. Los resultados hablan por sí solos.
Una vez más, felicidades.
